Ayuno del 17 de Tamuz

18/Jul/2011

Agencia Judía para Israel

Ayuno del 17 de Tamuz

En la Mishná (Taanit 4:6), Nuestros Sabios nos enseñan que cinco tragedias ocurrieron en el día 17 de Tamuz, razón por la cual fue decretado como día de duelo y ayuno público.La ruptura de las TablasEl día 6 de Siván del año 2448 (1313 a.e.c.) fue entregada la Torá al pueblo de Israel en el monte Sinai, y al día siguiente, por orden de D-s, Moshé ascendió al monte y permaneció allí durante un período de 40 días – hasta el día 17 de Tamuz. Al descender con las tablas de piedra que contenían los Diez Mandamientos, Moshé vió que el pueblo de Israel había hecho un becerro de oro e inmediatamente rompió las tablas (véase Shemot -Éxodo- 32:19). Esta fue la primer tragedia ocurrida en este día.Se dejó de ofrecer el Sacrificio DiarioEn la época del Primer Templo de Jerusalem, todos los días eran sacrificados dos animales, uno por la mañana y otro por la tarde. Uno expiaba los pecados cometidos durante la noche y el otro los pecados cometidos durante el día. De esa manera el pueblo de Israel dormía libre de pecados. Esto se denominaba el korbán hatamid (sacrificio diario).Cuando el imperio babilónico sitió a la ciudad de Jerusalem, el 10 de Tevet, el pueblo continuó ofreciendo sacrificios con los animales que quedaban dentro de la ciudad. Sin embargo, el día 17 de Tamuz tuvieron que dejar de ofrecer el sacrificio diario. A partir de ese momento el enemigo se fue fortaleciendo hasta que finalmente terminó destruyendo la ciudad de Jerusalem, cuando fue destruido el Templo Sagrado. Esta fue la segunda tragedia ocurrida en este día.El Enemigo entró a JerusalemEn la época del Segundo Templo, cuando gobernaba el rey Alexander Ianái, éste ordenó antes de morir que su mujer Alexandra Salomé ocupara el trono y su hijo Hircano sea el Cohén Gadol (Sumo Sacerdote). Pero cuando la reina murió, se desencadenó una disputa entre Hircano y su hermano Aristóbulo, por el trono. Hircano triunfó, mas hubieron quienes intercedieron y finalmente se acordó que Hircano continúe siendo el Cohén Gadol y Aristóbulo sea el rey. Pero este acuerdo no duró mucho tiempo puesto que Hircano se arrepintió rápidamente y comenzó a luchar en contra de su hermano para recuperar el trono. Mucha gente del pueblo murió en esa batalla.Al darse cuenta de que no podía recuperar el trono, Hircano se alió con el emperador romano, trayendo un gran ejército hasta la ciudad de Jerusalem, sitiándola. Aristóbulo quedó dentro de Jerusalem, mientras que Hircano estaba afuera junto con las legiones romanas. Como no habían más animales para sacrificar dentro de la ciudad, las personas pasaban canastas llenas de monedas de oro hacia el otro lado de la muralla para recibir en retribución dos corderos para el sacrificio diario, mas esta solución duró algunos días solamente.Un día pasó por allí una persona malvada, que conocía el método griego de lenguaje por señales (que poca gente conocía) y mandó un mensaje secreto al general romano, diciéndole que todo tiempo que los israelitas siguieran ofreciendo el sacrificio diario, la ciudad no podría ser tomada. Al día siguiente, cuando las personas pasaron la canasta con las monedas al otro lado del muro, recibieron en retribución un cerdo en lugar del cordero. Ese día hubo un terremoto cerca de Jerusalem. Una vez que se dejó de ofrecer el korbán hatamid, Jerusalem fue entregada en manos del enemigo. Esta fue la tercer tragedia ocurrida en el día 17 de Tamuz: la ruptura del muro de Jerusalem y el ingreso del enemigo a la ciudad.Los Rollos de la Torá fueron quemadosLa cuarta tragedia fue que el malvado Apóstomo quemó los rollos de la Torá. Algunos comentaristas conjeturan que esto ocurrió durante el período del procurador romano Camanus – unos 16 años antes de la gran revolución en contra del gobierno romano. En ese momento las fuerzas militares romanas estaban en contra de los judíos y todo lo que para ellos era sagrado, causando una gran cantidad de disturbios. Otras opiniones sostienen que el incidente de Apóstomo tuvo lugar durante la conquista de los griegos, bajo el gobierno del emperador Antíoco Epifanes.Un ídolo fue colocado en el TemploLa quinta tragedia que recuerda nuestra Mishná fue que en el Templo Sagrado fue colocado un ídolo, y algunos comentaristas dicen que esto fue hecho también por Apóstomo, el malvado.»D’s destruirá a la muerte para siempre, borrará las lágrimas de todos los rostros y hará que Su pueblo no sea avergonzado nuevamente…» (Ieshaiáhu – Isaías – 25:8)El Sitio de JerusalemEn la conciencia judía, un día de ayuno es un tiempo para pensar, para corregir errores pasados.Uno de los días en los cuales ayunamos es el 10 de Tevet. ¿Qué ocurrió el 10 de Tevet que debemos corregir?En un diez de Tevet hace 2.500 años aproximadamente, el rey Nabucodonosor sitió a la ciudad de Jerusalem. En ese día hubieron daños materiales pero ningún judío fue matado. Entonces, ¿por qué este día es tan trágico? Porque el sitio fue un mensaje para despertar a los judíos para que rectifiquen sus acciones, pero ellos no lo hicieron y el sitio llevó a la destrucción del Templo que había construido el Rey Shelomó.En otras palabras: si hubiéramos hecho algo en ese momento, no hubiéramos llegado al 17 de Tamuz con el ingreso de las tropas babilónicas a Jerusalem. Y si hubiéramos hecho lo que debíamos hacer en ese momento no hubiéramos llegado al 9 de Av, con la destrucción de la ciudad y el Templo Sagrado. Y si por lo menos hubiéramos hecho algo en ese momento, no hubiéramos llegado al ayuno del 3 de Tishrí con el asesinato de Guedaliahu Ben Ajikam.Hoy en día también estamos sitiados. Gran parte del mundo judío es ignorante de nuestra herencia tan preciosa. Niños cuya educación judía acabó a los 13 años, ahora cargan con ese nivel de percepción en su vida adulta. Los resultados son catastróficos: asimilación en la diáspora y una falta de claridad en nuestros objetivos como nación en Israel.Entonces ¿cuál es el mensaje para nosotros? ¡Despierta y entiende!  Si hay un sitio, ¡escucha el mensaje ahora! No esperes a que llegue la destrucción.Si el problema judío, hoy en día, es la falta de apreciación por nuestra herencia, la solución es clara: incrementar el amor por nuestras fuentes, el amor por los judíos, el amor por Israel y por Jerusalem. La historia se repite y lo corrobora: El sitio no acabará hasta que el pueblo de Israel no rectifique su error.